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viernes, 10 de julio de 2015

Elly Kedward, la verdadera Bruja de Blair

Un bosque, una bruja, personas perdidas y asesinadas ¿Cliché? Puede ser, pero de que esto es lo más común, lo es. Pareciera que este tipo de historias, son la base de las leyendas de cada ciudad, cada pueblo,  de esas que se cuentan en los campamentos o en noches de Halloween -o al menos en Estados Unidos- esto es lo más común.

Una película en 1999, desato un revuelo en la naciente super carretera de la información a nivel internacional, haciéndola pasar por algo real, fue el "fenómeno" de ese año, la gente no paraba de hablar del asunto, y así quedo, en que 3 estudiantes de cine habían desaparecido en el bosque Black Hills, en 1994. Años después de la proyección de la cinta, tanto los actores como los productores dijeron que “solo fue publicidad”. Mientras tanto, la leyenda en la que está basada el proyecto de la Bruja de Blair, es “real”. Sí así como lo leen, o al menos los archivos que están en Maryland, así lo asientan en sus hojas. Elly Kedward, llego desde Irlanda en el año de 1723 con la esperanza de una vida mejor en el nuevo mundo, jamás pensó que su vida sería hasta parte de las miles de leyendas que se cuentan en las fogatas de los campamentos.

La leyenda o la historia (como le quieran llamar) que se cuenta, es que Elly Kedward una anciana que vivía en cerca del bosque de Blair, al norte de la cuidad Maryland, en el estado de Baltimore,  "intento" secuestrar a varios niños, se los llevo a su casa para sacarle la sangre a cada uno, algunos niños  la acusan con sus padres, le muestran las "heridas" causadas con un cuchillo, eso fue "valido" para las autoridades, Elly fue a juicio donde es declarada culpable de brujería y espiritismo, la sentencia fue algo "extrema", fue desterrarla hacia el bosque, atada a una carretilla, durante uno de los inviernos más crudos de la historia de ese país, ninguna persona tiene contacto con ella pasado cierto tiempo y es declarada muerta oficialmente. Se creyó que murió de frío o de hambre, vayan ustedes a saber.  


Paso un año desde que la "bruja" había sido declara muerta, pero en la primera semana del invierno del año de 1786, los niños que la habían acusado, desaparecieron misteriosamente, empezando con la hija del magistrado que la sentenció, la gente entro en una histeria colectiva - onda Salem- cuando la mayoría de los niños prácticamente se "evaporaron", todo el mundo temía que se tratase de una maldición, salieron corriendo prácticamente del pueblo jurando que jamás volverían a nombrar el nombre de Elly Kedward.

En 1809, apareció un libro llamado "Blair Witch Cult", la publicación se dice que fue escrito por la misma Elly Kedward, la historia de una mujer acusada de brujería y quemada en la hoguera. No se sabe a ciencia cierta de donde salió el libro, ni en sí, cuando fue publicado.

En 1820, la gente había salido del pueblo con el pánico hasta el tuétano, y se recibe una "oferta" en el gobierno de Maryland para comprar el pueblo, el comprador se llamaba Henry Burkitt, mismo que renovó los edificios que estaban en ruinas y rebautizó el pueblo con su nombre, Burkittsville, en 1824. No tenía ni idea de lo que había pasado ni lo que la gente contaba.

Una niña de 10 años se ahogó en el río que está cerca del bosque donde Elly fue dejada a su suerte, los testigos juraban y perjuraban que Ellen (o Eilleen, se manejan ambos nombres)  se acercó a la orilla del rio para tomar agua, cuando una mano salió de las aguas y la jalo, el cuerpo de Ellen jamás fue recuperado y el rio " se volvió aceitoso" e inservible, el río se "tapo" con ramas. Un año después, otra niña "desapareció" en el bosque, los lugareños salieron a buscarla, Robin Weave apareció días después diciendo que una anciana la había llevado al sótano de una casa, la pequeña se asustó al ver que la señora no regresaba y huyo del lugar, Robin dijo que la señora parecía "no tocar el suelo". Lo "curioso" es que se dice también, que las personas que salieron en busca de Robin, aparecieron en el bosque, destazados y con "signos" extraños marcados en el cuerpo, las personas que encontraron los cadáveres, regresaron al pueblo por la policía, al llegar al lugar, los cuerpos ya no estaban.

Lo que si paso realmente fue hasta 1940, que el nombre de la "Bruja de Blair" volvió a mencionarse, ahora el asunto fue que Rustin Parr, un ermitaño de 38 años, que al parecer tenía un trastorno mental, comenzó a secuestrar niños, hasta 1941, un día Rustin Parr llegó al mercado de Burkittsville y repetía sin cesar: "Acabé finalmente". Había asesinado a 7 de los 8 niños. Cuando la policía desenterró los cadáveres, encontraron signos extraños sobre las manos, la cara, el pecho y los tobillos de las 7 víctimas, además del "Transitus Fluvii", lenguaje de la brujería. Parr afirmó que una voz de mujer le dictaba qué hacer en el momento en el que mataba a los niños. Fue condenado a morir en la horca. Kyle Brody sobrevivió a la matanza. Éste fue encontrado de pie en una esquina del sótano, años después, perdió la razón y tuvo que ser ingresado a una institución mental, nunca se recuperó.  

Sea verdad o mentiras, la leyenda de la bruja de Blair, sigue dando de qué hablar, a pesar de que los lugareños se empeñan en decir que todo es mentira, lo que es cierto, es que, mientras la leyenda se siga contando, cada noche, en algún bosque al calor del fuego, Elly, sigue esperando tranquilamente a que algún incauto, se acerque a donde está. 






Bibliografía:

Las brujas en el mundo, Centini, Massimo.
Editorial De Vecchi, 2004, Barcelona, España.

viernes, 12 de junio de 2015

Las Brujas de Zugarramurdi y el museo de la Brujería

No, no estoy hablando de la película de Alex de la Iglesia..

No solo en Salem podemos encontrar historias sobre personas acusadas de ser brujas y fueron ejecutadas, hay muchas historias que son interesantes y su propio encanto. Una de ellas son las brujas de Zugarramurdi, el “Salem Español”. Quizá no sea famoso ni hubo tanta histeria colectiva por parte de los lugareños, pero de que fue más asunto de la religión, eso que ni que.


La población de Zugarramurdi se sitúa en la comarca Navarra al norte de España a pocos kilómetros de la frontera con Francia.  Es un pueblo muy pequeño, tiene cerca de 250 habitantes, pero es muy conocido por el magnífico paisaje de pinos y castaños que la rodea, así como por una imponente cueva esculpida por el agua. Quizá el pueblito y el lugar de Zugarramurdi son más famosos por el episodio histórico del Siglo XVII, cerca de 50 personas, fueron condenados por la Inquisición por practicar la brujería. Aquí no solo fueron mujeres, también hubo hombres acusados.

Un pequeño arroyo llamado Orabidea, fue el causante natural de túnel de unos 120 metros de largo y 12 metros de alto, con dos galerías elevadas sobre el cauce, este lugar recibe el nombre de Sorginen Leizea, que en euskera significa precisamente la cueva de las brujas, por otro lado la cavidad principal se llama Infernuko Erreka, o lo que es lo mismo, regata del infierno.


La cueva es famosa en sí, por lo que paso ahí o “supuestamente paso”, más no por el paraje, dicen por ahí que en la cueva se llevaban a cabo ritos paganos y prácticas de medicina natural, (aceptados por la sociedad hasta que se vincularon al “satanismo”). Como un dato de cultura general, el término aquelarre, que se utiliza para denominar las ceremonias de invocación del demonoi, tiene su origen en Zugarramurdi, porque junto a la cueva hay un prado llamado Akelarre o Campo del Macho Cabrío, curiosamente cada 18 de agosto se celebra el Zikiro Jatea algo así como festival gastronómica donde el protagonista es –precisamente y aunque suena irónico- cordero asado.

El pueblo, es visitado por los turistas – vuelvo a repetir- no porque sea un hermoso pueblo, es  por las historias y leyendas que fueron surgiendo en torno al proceso inquisitorial de 1610. El origen de este pasaje de la historia de Navarra, se puede “partir” de un relato de una joven mujer de la localidad acerca de sus sueños (sic.), No se menciona el nombre de la chica, pero en los relatos ella aseguraba haber volado y haber visto a varias personas del pueblo participando en Akelarres. Inicialmente el episodio se habría resuelto con la intervención del párroco, pero intervino la Santa Inquisición, dentro de las “investigaciones” fueron encausadas 53 personas del pueblo, que fueron llevadas a Logroño (lugar que se encuentra en la Rioja), aunque algunas de esas personas murieron en las cárceles o en el camino.

Para el 7 de noviembre (1610) se celebró el Auto de fe y, como resultado del mismo, 21 personas fueron acusadas de delitos menores, 21 fueron perdonados y 11 condenados a la hoguera (6 en persona y 5 con sus restos mortales), habiendo sido quemados el domingo 8 de noviembre de 1610. A diferencia de Salem, aquí si fueron –por lo menos – 6 personas quemadas vivas. Claro que hay que aclarar que, solo fueron supuestos brujos y brujas, que si fue “orden del rey” o lo que haya sido, ya se la frecuente solución parroquial de las acusaciones de brujería, que solía concluir de manera pacífica, e impuso la intervención externa de una Comisión contraria a las directrices de la Inquisición, que no creía en brujas, pactos diabólicos y la utilización de castigos.


La historia se rego como pólvora por toda Europa, con esto, se provocó el nacimiento de la leyenda negra de Zugarramurdi, brujas que tiempo después se descubrió que no eran tales, no pasaban de ser curanderas naturistas con alto conocimiento de las plantas y los animales, que consumían diferentes ungüentos alucinógenos para alterar su nivel de conciencia y buscar de otros planos existenciales. El inquisidor Salazar continuó tres años más con sus investigaciones y remitió informes a la superioridad de Madrid, que emitió un documento en 1614 ordenando que los casos de brujería que se denunciaran sean investigados con mucho escepticismo.

Museo de las Brujas (Sorginen Museoa)

Se ha rehabilitado el viejo hospital, situado en el mismo pueblo en la salida hacia las cuevas, para instalar en él el Museo de las Brujas de Zugarramurdi.

En julio de 2007, este lugar quedo inaugurado formalmente, como el Sorginen Museoa o Museo de las brujas, donde aparte de pretender y perpetuar, la memoria histórica y mostrar cómo era la vida cotidiana de aquellas gentes, también sirve para dar a conocer y un homenaje post mortem, a todas las personas, hombres y mujeres, que fueron víctimas de una ola de pánico brujeril, y de una Inquisición que  tenia la necesidad de imponer su autoridad e ideología.

Un museo donde contar interesantes historias, rompiendo con la imagen folklórica que se tiene de las brujas, se quiere dar paso a esa otra realidad de unas mujeres y unos hombres acusados de cosas fantasiosas y finalmente quemados en una hoguera. Si bien el morbo –sabemos- que vende, quizá alguna persona tuvo la necesidad de proteger patrimonio cultural ya sea de corte esotérico o histórico,  y la explotación de un atractivo recurso turístico. Los precios oscilan entre 2 y 4 euros por persona para la entrada al museo y el mismo precio para una visita a las cuevas, donde la leyenda de las brujas de Zugarramurdi, comenzó. 

viernes, 10 de abril de 2015

Las Brujas de Salem

La humanidad tiene ese extraño afán a juzgar lo que le es desconocido o no lo que no entiende (desde tiempos ancestrales), a lo cual le termina teniendo miedo, estigmatizándolo y encasillando en estereotipos. A lo largo de la historia se tiene registrado muchos acontecimientos de corte "esotérico" los cuales son estigmatizados de manera que, la gente termina haciendo dos cosas, creyendo en ellos o temiendo de ellos. Un ejemplo es la brujería. El más famoso pasaje de la historia referente a la brujería, son las famosas Brujas de Salem o como correctamente se le debe de decir, Los Juicios de Salem.







Muchas culturas, tanto antiguas como modernas, han reaccionado de forma puntual a las acusaciones de brujería con miedo supersticioso y han asesinado, a los presuntos o presuntas practicantes, que en su mayoría son mujeres, - y que conste que este artículo no es de corte feminista-, si bien creo yo que se tiene más conocimiento y antecedentes sobre este tema desde la Edad Media sobre la brujería, y  sí hablamos de este pequeño lugar llamado Salem, siento yo que ya es caso aparte, no es tanto por la histeria colectiva que se desato, es todo el misticismo y los mitos que existen detrás de este oscuro pasaje de la historia de nuestros vecinos del norte.  

Salem (nombre en hebreo de Jerusalén) Massachusetts, es una ciudad en el norte de la costa oeste de los Estados Unidos, que fue fundado en 1626 por Roger Conant, que como otros migrantes puritanos, era muy religioso, la población poseía un carácter muy conservador y la sociedad de la época estaba caracterizada por una fuerte creencia en el "diablo" o cualquier ente maligno que pudiera aterrorizar a la puritana población que residía en ese momento.

El año de 1692, marca lo que conocemos como una cacería en contra de muchas mujeres, las cuales fueron acusadas de brujería, tomando en cuenta la época en la que se realizó este suceso, muchas fueron acusadas y sentenciadas por una sociedad temerosa y sobre todo influenciadas por un personaje clave: el reverendo Samuel Parris, además de que tenemos que tomar en cuenta tanto la época y como las creencias, para poder entender del todo, esta historia.

Samuel Parris llego proveniente de las Antillas, junto con su hija Elizabeth, su sobrina Abigail y una sirvienta negra llamada Tituba, las niñas jugaban mucho con la esclava - algo muy común dentro de la sociedad de esa época-, solo que; el reverendo no tenía conocimiento de que Tituba practicaba Vudú (religión que se practica hasta la actualidad, sobre todo en la pequeña Haití, en Cuba tiene otro nombre pero es prácticamente lo mismo, me refiero a la Santería), y no le dio importancia al hecho de que las niñas pasaran tiempo con su esclava, en esa época ese tipo de prácticas eran condenadas por la iglesia (Estamos de acuerdo que la iglesia condena todo lo que no le gusta o lo que ellos consideren “pagano”).

Acorde con los escritos recopilados de ese tiempo, las niñas comenzaron a tener actitudes un tanto "extrañas" o más bien, actitudes que no eran "comunes" en ellas,  rompían a llorar sin motivo aparente, incluso se dice que colocaban en cuatro patas y comenzaban a ladrar como perros, estas conductas  comenzaron a ser frecuentes y no solo con Elizabeth y Abigail, sino también sus amigas, al grado de que una de ellas llego a decir que "había sido amenazada por una bruja con decapitarla". El tiempo pasaba y ante estos "raros" comportamientos, se llamó al único médico que el pueblo que Salem tenía, William Griggs para examinar a las niñas, pero al ver que era incapaz de encontrar cuál era el mal que las aquejaba, al verse superado y no entender lo que estaba sucediéndoles a las niñas, el doctor determinó de que se trataba de un caso de brujería.

El 29 de febrero de 1692, bajo la presión de los magistrados Jonathan Corwin y John Hathorne, las niñas acusaron a tres mujeres de haberlas poseído: Tituba, la esclava del reverendo Parris, Sara Good, una vagabunda, y Sarah Osborne, una anciana mendiga. Tras instalarse la paranoia entre los puritanos habitantes del pueblo se desató una cadena de acusaciones. Las primeras inquisidoras fueron las niñas Parris que se dedicaron a inculpar a su antojo, principalmente a miembros de las clases bajas o a aquellos que poseían "actitudes mal vistas", como el adulterio, aquí la única que admitió ser una bruja, fue Tituba, aunque dijo que había conocido a un hombre en la ciudad de Boston llamado Jhon Proctor, que según ella, el hombre la obligó a firmar un libro, sentenciando que otras mujeres del pueblo también lo habían hecho, aceptando su condición de brujas. La cacería de supuestas arpías estaba en marcha y no paro.

La joven Ann Putnam acusó de infanticidio a Rebecca Nurse de 71 años (quien tenía una reputación intachable), mientras que Susanna Martin fue acusada de embrujar los bueyes de su vecino a raíz de una pelea entre ambos, por consiguiente los vecinos con fuetes disputas se acusaban  unos a otros y todo era un cuento de nunca acabar. Fue hasta que en junio de 1692 se constituyó el Tribunal especial de Auditoría y Casación en Salem, presidido por el Juez William Stoughton, para juzgar los casos de "brujería".

En estos juicios se aceptó como prueba la existencia de unos espectros que simulaban actuar normalmente mientras los acusados atacaban o practicaban la brujería, y las técnicas de tortura provocaba la confesión de todos los acusados, la primera en ser condenada fue Bridget Bishop, una mujer extrovertida de 60 años que se había casado tres veces y que, si bien en el juicio aseguró que no sabía lo que era una bruja, finalmente fue ahorcada el 10 de junio de 1692. Las acusaciones, encarcelamientos y ejecuciones prosiguieron. Así, el reverendo George Burroughs, antiguo ministro del pueblo, fue señalado como jefe de las brujas y ahorcado el 19 de agosto, mientras que el capitán John Alden fue inexplicablemente identificado como “el hombre alto de Boston” del que hablaba Tituba.

No fue hasta que las acusaciones recayeron sobre la clase alta y comenzó a incomodarla, para el 12 de octubre de 1692, el gobernador de Nueva Inglaterra, William Phipps, ordenó que cesasen los arrestos y liberó a los encarcelados, disolviendo el Tribunal Especial unos días después para crear un Tribunal Supremo. Dentro de las investigaciones, se destapo la caja de pandora, se descubrió que el tal Jhon Proctor tuvo un romance con Abigail Williams, cometiendo así adulterio contra su esposa, Elizabeth Proctor, quien fue acusada de brujería por Abigail antes del arresto de Proctor, aparentemente por celos. Otro acusado fue Giles Cory, de 80 años, quien se negó a declarar cuando se le acuso a él y a su esposa, Martha Cory, de brujería. Murió aplastado con piedras por los guardias encargados de hacerlo hablar. Sin embargo aún se suceden las investigaciones para saber que ocurrió realmente, algunos creen que fueron "hechizos" causados por el consumo de ciertas setas alucinógenas, otros creen que pudieron ser enfermedades desconocidas como la viruela o el síndrome de Huntington. Otros investigadores creen que las motivaciones fueron sociales. En contra de la creencia popular, ningún acusado fue jamás quemado en la hoguera. El mito de las brujas quemadas, solo es eso, un mito.



El resultado de todo esto fue que después de cinco años, la fiebre de las brujas de Salem había bajado; sin embargo, la villa había quedado arruinada, y muchas familias se habían separado. Se calcula que entre 150 y 200 personas fueron acusadas y juzgadas por brujería; o incluso un número mucho mayor, si se tienen en cuenta los encarcelamientos no seguidos de acusaciones formales. Los acontecimientos en los juicios tuvieron una profunda influencia en la región: las cosechas se habían visto seriamente disminuidas, el ganado estaba muerto o había huido, las casas y las familias estaban devastadas a causa del pánico y quedó una sombra en el condado que todavía perdura en la leyenda.


La revista Smithsonian, en su artículo "Breve Historia de los Juicios por Brujería de Salem" resume la historia detrás de la intolerancia y la injusticia que se convirtió en un caso de histeria colectiva. Por otro lado, se debe enfatizar que, es muy "curioso" que los juicios hayan sido usados retóricamente en la política y la literatura popular como una advertencia real sobre los peligros del extremismo religioso, acusaciones falsas, fallos en el proceso y la intromisión gubernamental en las libertades individuales. Un claro ejemplo es el libro de Arthur Miller, las Brujas de Salem, que no son más que una crítica al sistema de los Estados Unidos.